Afinar para componer la vida que quiero

Junto mis manos sobre el plexo solar y sé que no es un ritual vacío. Ése gesto es una invitación al balance de la polaridad que vive en el cabal energético que me atraviesa. Ésos hilos dorados que me recorren del sacro a la coronilla son mis cuerdas, són la previa a mi sonido. Són la vibración que habita en mi. Me escucho. Y hay desajuste, ruidos, creencias, mandatos, patrones repetitivos. Paisajes que no són la vida que quiero. Pero cómo afinarme? ¿Dónde estan mis clavijars? ¿Cómo girarlas? ¿Hacia dónde? ¿Hasta dónde?

Y la siguiente pregunta es: ¿ a que me quiero afinar? ¿que estado quiero alcanzar? ¿desde que lugar emocional quiero contemplar algun aspecto de mi vida? ¿Desde el amor? ¿Des de la confianza? ¿Des del anhelo? ¿O la esperanza?

Los antiguos gurús, maestros del sonido, sistematizaron unas fórmulas sonoras llamadas Raags que nos facilitan sintonizar con los 60 estados de ánimo básicos del ser humano. Así, afinando nuestros centros energéticos a esas prescripciones sonoras, podemos entrar a voluntad en estos 60 estados de ánimo. Esta posibilidad nos permite entablar conversación con nuestra mente – a veces tan tan tan aferrada a su modo neurótico de ver – dándole nuevos inputs para que se relaje y nos deje dar ése pequeño paso, esa enorme deicisón que traerá florecimiento a nuestra vida.

Continua llegint

Discípula de la voz maestra

Quiero algo más que el conocimiento prestado. Quiero mi experiencia. Quiereo verme. Quiero ser mi revelación. Quiero sacrificar mi memoria, mis libretas, mis apuntes. Quiero ser peligrosa para el misterio. Morir y renacer cuantas veces haga falta. Y pienso: “caramba! con lo que duele!.” Pero si. Es lo que quiero.

Despedirme de la estudiante para adentrarme en la discípula. Recuperar ese par de ventanas tremendamente verdes que fui y contemplar la vida desde ahí.

Deshacerme poco a poco de todo este suntuoso ropaje hecho de patrones y de sustos. Dejarme en la confianza de la voz maestra. Y aprender a sonar en ése soplo suyo sin estroperarle la canción.

Participa al webinar gratuito inscribiéndote aquí

Vístete como tu alma

“Me siento disfrazada!” – dijo. Faltaban unos poco minutos para empezar el kirtan y mi estudiante con su turbante, su kurta y su chuni  se sentía en un Carnaval no previsto.

Recuerdo esa conversación dentro de mi … “Que estoy haciendo vestida así? Que hago en ésta extraña forma en la que no me reconozco?  Cómo he llegado hasta aquí? Tiene ésto algún sentido?”

Y la verdad és que sí. Lo tiene todo.

Rebienta las modas. Aliníate con tu particularidad. Escúchala. Conócete. Date el placer de ser quien eres a través de las formas y los colores. Deja que el cuerpo sea lugar para la metáfora y muéstrate viviendo como quien eres. Pura coherencia. Mata los pactos, las normas, lo estándares. Sé tu quien reconozca tu propia naturaleza y encarna aquellos adjetivos que tu alma ama. Ponte en el mundo desde ti. Honra la naturaleza dejándote ser tan original como ella quiso que fueras.

Vístete cómo tu alma. Éso le respondí.

Ek Ong Kaar

Ek Ong Kaar _ BSIntuíem que era un bon dia i un bon lloc: “meditarem al pati” – vam decidir.

Les estores sobre les pedres encara calentes d’un sol que havia estat roent tot el dia ens sostenien prop del reflexe de l’aigua de la piscina. Els arbustos i una mica d’herba més enllà. Certament, el lloc convidava.

Però la bellesa de l’escenari descrit em va semblar ínfima al cap d’aglunes respiracions.

Es devetllava un espai fascinant que em conqueria des de fora cap a dins a cada respiració. Un primer rumor barrejat d’ocells i avions, riures infantils i alguna veïna.  Després, el vent … aquell calfred de moviment sobre l’escalfor d’un terra de foc sinver. Tot es va acompassar i podia sentir una orquestra de mil intèrprets posseïts per una dansa perenne. Melodia i ritme sense principi ni final. De ningú i de tothom. Plantes, marees, el cel i nosaltres mateixos vibrant en aquesta dialèctica de ressonància harmònica amb l’Univers …

Si observo el món, si segueixo el seu moviment i em deixo endur, llavors no hi ha divisió entre un mateix i l’Univers. Canta i afina’t en l’emoció de la melodia d’aquell dia. Sent l’Ek Ong Kaar, aquest “tots som un àtom d’un Univers enorme”, enllaça’t amb el Tot, sigues en la unió, en l’equil·libri i en l’agraiment per la grandesa de cada dia viscut. Sigue so.